Conexiones de madrugada (esta vez con tildes :-) For English, find me on Substack!

Esta semana supe del fallecimiento de un profesor de la universidad al que le tengo mucho cariño. Es de esos profesores que por alguna razón se quedan en el corazón. Me he dedicado a ver sus clases en YouTube. ¡Qué maravilla que se les haya ocurrido grabarlas!

Su obsesión era entender el capitalismo, así como en el colegio estudiábamos el feudalismo: no como algo que hace parte de la naturaleza, sino como un hecho histórico y un sistema que se reproduce día a día.

Y como suele pasarme en la madrugada, de un momento a otro, muchas cosas desconectadas se unen y me explican la vida. Pienso en las protestas de jóvenes en Paris y en muchos otros sitios y desde siempre en mis recuerdos. Pienso en la ola hacia la derecha que vive el mundo. Y súbitamente entiendo que el mundo está simplemente tratando de adaptarse a los límites de dos cosas que hasta ahora se habían reproducido la una a la otra y ahora están haciendo corto circuito: el capitalismo y el crecimiento de la población.

Estamos poniéndole cauchos reforzados a algo que se ha expandido tanto que es imposible contenerlo: En un mundo de humanos, la prioridad no somos los humanos.

Se que no voy a vivir para ver que hay después, pero me da curiosidad saber cómo se analizaría el cambio que, en algún momento, quizás en 100, 200 o 300 años, podria tener el sistema económico mundial si la historia sigue su curso “normal”.

A mí me explicaron que, según un pionero de la economía política, había una mano invisible que hacía que los intereses privados se reflejaran en resultados positivos para la sociedad. El mercado era guiado por esa mano. Esa mano hacía su trabajo en un mundo de muchas menos personas y que no se comunicaban fácilmente.

Hoy en día esa mano figurativa debe estar recluida en un sanatorio, recordando los buenos tiempos. Las contradicciones se vuelven cada vez mas palpables. Pero como nadie sabe cómo cambiar el sistema, simplemente observamos como se deteriora.

La inteligencia artificial va a acelerar esto exponencialmente. Por primera vez muchos somos conscientes de que los humanos no tenemos el futuro asegurado. Quizás no habrá un -ismo después del actual. El cine ya nos ha mostrado como puede ser el futuro.

Por ahora, yo me dedico a pensar en cómo podemos mejorar las condiciones de vida de quienes producen los productos en que se basa de este sistema económico. Al fin de cuentas solo tengo una vida y es corta y mis raíces me lo piden una y otra vez.

A que se dedican ustedes? Cuéntenme en los comentarios!